Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse:
¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?
Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo.
Jesús dijo a los fariseos: Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes.
No se puede servir a Dios y al Dinero
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna.
Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado».
Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de su servidora
Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán.









